Alimentación vegetariana en niños, ¿es segura?

      Parece que cada vez hay más personas que dejan fuera de su plato los alimentos de origen animal, ya sea por razones animalistas, por sostenibilidad o por salud. También ha crecido la oferta de restaurantes veganos y vegetarianos y los supermercados cada vez ofrecen más productos “veggie” (salchichas, hamburguesas, embutidos, bebidas y postres vegetales …).

       

      La gente ya no se lleva las manos a la cabeza cuando un adulto dice que es vegano o vegetariano, pero la cosa cambia cuando se trata de niños. “Los niños deben comer de todo”, “los lácteos son imprescindibles en periodo de crecimiento”, “los niños veganos o vegetarianos tienen más riesgo de sufrir desnutrición”. Pero es cierto todo esto? Realmente tenemos motivos para alarmarnos si un niño sigue una alimentación vegana o vegetariana? Pues lo cierto es que no. Los niños vegetarianos y veganos pueden crecer perfectamente sanos y sin ningún tipo de deficiencia, al igual que sus compañeros omnívoros . La única precaución que deben tomar es suplementar la vitamina B12. El resto de recomendaciones que daríamos a un niño vegano o vegetariano para asegurarnos de que sigue una alimentación saludable no difieren mucho de las que daríamos a un niño omnívoro de la misma edad.

       

      Vitamina B12

      La vitamina B12 es una vitamina hidrosoluble que producen las bacterias presentes en el suelo. Tiene funciones tan importantes como el mantenimiento del correcto funcionamiento del cerebro y del sistema nervioso, la formación de glóbulos rojos, la síntesis de ADN y el metabolismo de las proteínas. Esta vitamina sólo la encontramos en alimentos de origen animal: carne, pescado, huevos y lácteos . Los animales que pastan en libertad obtienen la vitamina B12 a través de los vegetales sucios de tierra (porque recordemos que la vitamina B12 se encuentra en la tierra), y pasa a las personas omnívoras a través de ellos o de sus subproductos (lácteos, huevos ). Los veganos y vegetarianos deben tomar un suplemento semanal de 2000 microgramos de vitamina B12 durante toda la vida, ya que la otra alternativa que tienen, que sería comer vegetales brutos de tierra, no parece muy higiénica. Cabe destacar, sin embargo, que los animales de ganadería intensiva (que suponen la inmensa mayoría de los que se consumen hoy en día) obtienen la vitamina B12 a través del piensos, por lo tanto también son suplementados.

       

      Lactancia

      Hasta los 6 meses de vida la OMS recomienda que el bebé se alimente exclusivamente de leche materna. En este caso, dado que la madre ya tomará un suplemento de vitamina B12 , el bebé la obtendrá por medio de la leche materna.

      Es muy recomendable, también, que la madre tome un suplemento de vitamina D durante la lactancia. La principal fuente de vitamina D es la exposición solar y, actualmente, con la poca actividad al aire libre, el uso de protectores solares, etc., es difícil que una madre pueda sintetizar la cantidad necesaria únicamente mediante de la exposición solar y que, en consecuencia, el bebé reciba una cantidad suficiente. Aunque algunos alimentos de origen animal son ricos en vitamina D, los rayos UV son los principales responsables de su síntesis, por lo tanto, esta recomendación se aplica también a las madres lactantes omnívoras.

      Otro suplemento recomendable en madres lactantes, tanto veganas como omnívoras, es el DHA , un tipo de ácido graso omega 3 que se encuentra en el pescado azul. Para madres vegetarianas y veganas existen suplementos a base de microalgas. El DHA también se puede obtener en dietas vegetarianas y veganas a partir de fuentes vegetales como las nueces, las semillas de lino y la chía, que contienen ALA, otro tipo de ácido graso esencial que al ser metabolizado da lugar al DHA. Sin embargo, dado que la lactancia es un período en que los requerimientos nutricionales se encuentran aumentados, puede ser recomendable tomar este suplemento para asegurar que el bebé obtiene DHA adecuadamente.

      Si no hay posibilidad de lactancia materna hay leches de fórmula a base de soja o de proteína de arroz que contienen exactamente los mismos nutrientes que las leches de fórmula a base de leche de vaca (son las que toman, por ejemplo, los bebés con alergia a la proteína de vaca). El único inconveniente es que son más caras.

       

       

      Alimentación complementaria

      A partir de los 6 meses comienza la alimentación complementaria, aunque la leche materna o de fórmula debe seguir siendo la principal fuente de nutrientes. A partir de este momento será necesario suplementar el bebé con vitamina B12 ya sea vegano o vegetariano, ya que aunque la vitamina B12 también se encuentra en lácteos y huevos, para obtener la cantidad necesaria a partir de estas fuentes el consumo debería ser bastante elevado y podríamos desplazar otros alimentos que también aportan nutrientes muy necesarios, tales como verduras, hortalizas, frutas, legumbres…

       

      Hasta los dos años es recomendable, también, suplementar la vitamina D si la exposición solar del niño es baja y no toma alimentos enriquecidos con esta vitamina. Al igual que en el período de lactancia, esta precaución también la deberían tomar los niños omnívoros. Otra recomendación aplicable tanto a niños vegetarianos como omnívoros es la suplementación con DHA en periodo de crecimiento, aunque sería más bien una precaución ya que no hay un consenso oficial.

       

      En cuanto al resto de nutrientes en principio no habría diferencias importantes entre niños vegetarianos y omnívoros. Para que la alimentación de nuestros hijos sea saludable, ya sean vegetarianos o omnívoros, debe estar compuesta principalmente por verduras, hortalizas y frutas. En el caso de los niños veganos el segundo lugar lo ocuparían las legumbres, los pseudocereales y los cereales integrales; y en menor medida las semillas y las grasas de calidad como el aceite de oliva virgen extra o el aguacate. Es necesario que las comidas principales (almuerzo y cena) contengan una ración proteica, que en niños veganos y vegetarianos serían las legumbres. En niños vegetarianos los productos lácteos y los huevos también son una opción para obtener proteínas pero es mejor consumirlos con más moderación. También se pueden introducir a partir de los seis meses frutos secos, que son fuente de grasas saludables y proteínas, pero sobre todo SIEMPRE triturados o en forma de mantequillas o cremas por el alto riesgo de ahogamiento.

       

      Aunque la evidencia científica dice que la incidencia de anemia por déficit de hierro es la misma en población vegetariana e omnívora, para facilitar la absorción del hierro presente en los vegetales es recomendable acompañarlos de una fuente de vitamina C, precaución que pueden tomar también los niños veganos y vegetarianos (por ejemplo, añadiendo un chorrito de zumo de limón a la comida o dándoles una mandarina o naranja de postre).

       

      En cuanto al calcio hay muchos alimentos vegetales ricos en calcio: el tofu (que los niños pueden tomarlo triturado con otras verduras en forma de papilla), almendras (bien trituradas mezcladas con las gachas o como una mantequilla encima de trozos de fruta blanda), sésamo (en forma de tahini en un hummus), crucíferas (col, brócoli, col kale, coliflor…), legumbres como la soja y las judías blancas y cereales integrales (por ejemplo una rebanada de pan integral). No hay que preocuparse mucho por el calcio que los estudios demuestran que los vegetarianos absorben y retienen más calcio de los alimentos que los no vegetarianos, los cuales excretan una mayor cantidad. Por lo tanto, parece que el organismo ya es capaz de autorregularse para poder aprovechar el calcio necesario. (Fuente: comité de Nutrición de la Asociación Americana de Nutrición)

       

      En relación al yodo, para evitar déficits (que, una vez más reitero, pueden tener lugar tanto en alimentación vegetariana como omnívora) se puede añadir una pizca de sal yodada al comer a partir de los 7-8 meses.

       

       

      Y los organismos oficiales que dicen?

      En España poco, pero la Generalitat de Catalunya y la Junta de Andalucía sí se han posicionado y han afirmado que una dieta vegetariana estricta bien planificada es apta para todas las etapas de la vida (embarazo, lactancia, infancia, adolescencia, edad adulta y vejez) pero desgraciadamente todavía oímos profesionales sanitarios poco actualizados que afirman “que se debe comer de todo” y que los niños necesitan carne, pescado y lácteos para asegurar su correcto crecimiento. Ya hemos visto que estas afirmaciones están obsoletas. Afortunadamente, otros países como Estados Unidos, Canadá o el Reino Unido parece que están más actualizados.

      En 2003 la Academia de Nutrición y Dietética de Estados Unidos (antiguamente Asociación Americana de Dietética) publicó un documento de posicionamiento respecto a la dieta vegetariana, junto con el Asociación de Dietistas de Canadá , donde afirmaba que “las dietas vegetarianas adecuadamente planificadas, incluidas las dietas totalmente vegetarianas o veganas, son saludables, nutricionalmente adecuadas, y pueden proporcionar beneficios para la salud en la prevención y el tratamiento de ciertas enfermedades”. El documento también afirmaba que las dietas vegetarianas o veganas “son apropiadas para todas las etapas del ciclo vital, incluido el embarazo, la lactancia, la infancia y la adolescencia, así como para los atletas”. En 2009 la Academia de Nutrición y Dietética de Estados Unidos lo ratificó  y, recientemente, en diciembre de 2016, actualizó su posicionamiento añadiendo que “las dietas basadas en alimentos de origen vegetal son más sostenibles para el medio ambiente que las dietas ricas en alimentos de origen animal porque utilizan menos recursos naturales y se asocian a un impacto ambiental mucho menor “. A todo esto, este pasado mes de agosto el Asociación Británica de Dietética también se ha posicionado y ha declarado que una dieta vegana bien planificada puede ser perfectamente compatible con una vida saludable en personas de todas las edades  .

       

      Núria Bosch
      Licenciada en Farmacia
      Especialitzación en nutrición clínica i esportiva por l’ICNS
      Autora del bloc Ifeelvegan

       

       

       

      BIBLIOGRAFIA:

      1. Martínez Argüelles, Lucia (2016). Vegetarianos con ciencia. Córdoba: Arcopress.
      2. Martínez Argüelles, Lucia (2012). “Niños vegetarianos I. Visión general”. Dime Qué Comes. Disponible en: http://www.dimequecomes.com/2012/06/ninos-vegetarianos-i-vision-general.html.
      3. Martínez Argüelles, Lucia (2012). “Niños vegetarianos II. Embarazo y lactancia”. Dime Qué Comes. Disponible a: Martínez Argüelles, Lucia (2012).
      4. “Niños vegetarianos III. Bebés y alimentació complementaria”. Dime Qué Comes. Disponible en: http://www.dimequecomes.com/2012/07/ninos-vegetarianos-ii-embarazo-y.html
      5. Martínez Argüelles, Lucia (2012). “Niños vegetarianos III. Bebés y alimentació complementaria”. Dime Qué Comes. Disponible en: http://www.dimequecomes.com/2012/07/ninos-vegetarianos-iii-bebes-y.html
      6. Martinez Biarge, Miriam. Mi pediatra vegetariano. Disponible a: https://mipediatravegetariano.com/
      7. Position of the American Dietetic Association and Dietitians of Canada: Vegetarian diets. J Am Diet Assoc. 2003;103(6):748-65.
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      10. British Dietetic Association: Vegan diets. 2017: Disponible en: https://www.bda.uk.com/news/view?id=179&x

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