Cómo podemos mantener la magia de la Navidad?

      Esta época del año los niños y sus familias se emocionan e ilusionan con la llegada de la Navidad, las sorpresas y los regalos del Papá Noel, el Tió, el árbol de Navidad y los Reyes Magos. Para muchos padres y madres también es un momento en el que surgen preguntas que a menudo tienen respuestas complejas y presentan bastantes controversias en la sociedad actual: ¿Cómo podemos mantener la magia para los más pequeños? ¿Como podemos gestionar las dudas que tienen? ¿Cómo organizar los diferentes regalos que reciben? I por último, siendo una de las preguntas más comunes: ¿Es conveniente mentir a nuestros hijos e hijas cuando sabemos que la educación más saludable y consciente es aquella basada en la confianza?

       

      El gran engaño

      En un artículo publicado recientemente en la revista Lancet Psychiatry pone de manifiesto que la confianza de los niños hacia sus familias se puede ver afectada por la mentira sobre el Papá Noel y los Reyes Magos. Por otro lado, algunos expertos se preguntan si mentir sobre este hecho de forma aislada afecta realmente a los niños y a su relación con sus padres.

       

      En primer lugar, conviene analizar hasta que punto los acontecimientos de Navidad se pueden considerar una mentira individual, que puede afectar a la relación de confianza con tu hijo o hija, o bien puede convertirse en e mejor engaño de su vida. Un engaño que ha permitido unos años especialmente mágicos, con muchas ilusiones e intrigas, que los convierten en momentos muy especiales. Así como un sentimiento particular de esta época del año que suele mantenerse durante la edad adulta y a lo largo de toda la vida.

       

      En segundo lugar, no podemos obviar que lo que más fundamenta una relación afectiva saludable entre padres e hijos es la confianza , el amor, el respeto y un vínculo basado en la franqueza y la sinceridad. Si bien es cierto que participar en esta mentira es una decisión única de cada familia, hay que tener en cuenta que es una mentira social y un engaño general dónde tanto las escuelas, como los medios de comunicación se encuentran implicados.

       

      Pare Noel

      La capacidad imaginativas de los niños

      Además la infancia es un período en el que la capacidad de imaginación, el pensamiento simbólico, el hecho de creer en cosas que no podemos ver ni tocar es totalmente real y produce un gran placer. Los procesos de maduración cerebral nos explican porqué durante este período de tiempo los niños tienen una lógica ilógica y pueden disfrutar, jugar y aprender a través de confundir la fantasía con la realidad y entusiasmarse de una forma mucho más intensa que cualquier estímulo de su entorno. Es un período vital dónde los esquemas mentales son más nuevos, menos condicionados, hay menos prejuicios y el pensamiento racional y la inteligencia ejecutiva se encuentran en pleno desarrollo. Es gracias a esta imaginación que se construye el pensamiento que les permite comprender la realidad, relacionarse y desarrollarse como individuos. De hecho la maduración cerebral no finaliza hasta pasada la adolescencia y lo hace mediante la interacción constante con el entorno.

       

      Uno de los aspectos más importantes es que los adultos no perdemos la perspectiva de que para los niños es un juego, una fantasía de las fiestas navideñas con algunos toques de realidad. Ellos mismos van marcando el ritmo de la información que no comprenden y que les falta. Sin duda, un niño emocionalmente sano no tiene que tener dificultades para gestionar un engaño, especialmente, cuando este se da de forma acompañada y respetuosa, y se ofrece un razonamiento sincero y lógico de la situación.

       

      La mayoría de situaciones en que los niños preguntan a los adultos sobre dudas se resuelven con creatividad, ingenio y saber comunicar de manera adecuada la información que les queremos ofrecer.

       

      ¿Qué podemos hacer cuando nos preguntan sobre alguna incongruencia de la Navidad?

       

      • No se aconseja explicar exhaustivamente y extenderse excesivamente intentando explicar lo que és inexplicable. No es necesario ofrecer mentiras muy complejas ni dar más información ni justificaciones que no han preguntado.

       

      • Se recomienda explicar las cosas de forma sencilla, tranquila y intentando introducir conceptos como “son mágicos”, , “se pueden encontrar en todas partes”, “nunca se sabe lo que puede pasar”, “es tiempo de sorpresas y que nos dejemos sorprender”.

       

      • No hace falta dar toda la información ni explicarlo todo, y menos de golpe. Se pueden explicar algunas incongruencias, aquellas más obvias y claras, esperando más tiempo para las otras. Seguir el ritmo particular de cada adolescente. Ante preguntas concretas, respuestas concretas.

       

      • No tener miedo ni preocuparnos excesivamente por las situaciones que pueden ser incongruentes. Intentar comunicarlo de forma agradable, relajada i con sentido del humor.

       

       

      Y finalmente, cuando llegue la pregunta?

      Dar una respuesta honesta, mostrar mucha empatía y explicar de forma razonada el sentido de su mejor “engaño”. Compartir la situación con nuestra experiencia de cuando estuvimos en su lugar y intentar que nos ayuden a seguir la magia para los más pequeños que aún creen que todo es posible.

       

       

      Los regalos

      Por otro lado, y ya avanzando hacia el total desgranado de la cuestión, si seguimos analizando algunas de las reflexiones de los padres durante estos días, aparece el tema de los regalos. ¿Cuántos regalos damos a nuestros hijos e hijas durante estas fiestas?

       

      Muchos estudios en psicología social parece que confirman la teoría del “menos es más”. Si queremos transmitir a nuestros hijos valores relacionados con la generosidad, la cooperación, el esfuerzo, la consciencia social y que los bienes materiales no son esenciales para alcanzar la felicidad y el bienestar, es interesante reflexionar sobre los regalos que damos. De hecho la cantidad de regalos no se correlaciona con el nivel de felicidad y alegría de la persona que los recibe. Si bien se calcula que entre tres y cinco regalos por adolescente sería una cantidad que permitiría no excedernos y garantizar un buen nivel de satisfacción.

       

      Regals

       

      Qué regalos no pueden faltar por navidad?

      • Un regalo muy deseado. Es importante que los niños reciban aquello que realmente desean si que remos incrementar su satisfacción y complacencia.

       

      • Un regalo que permita su desarrollo cognitivo. Un elemento se relacione con promover procesos de aprendizaje. Por ejemplo un cuento o un libro, un puzle, un juego de madera , un instrumento o una actividad abierta que tenga diferentes usos y que aporte creatividad.

       

      • • Un regalo que sea muy útil. Un objeto que sea práctico para el día a día del niño. Por ejemplo una pieza de ropa, un objeto para su habitación, alguna cosa que le sea de utilidad para la escuela o las actividades extraescolares.

       

      Finalmente, los niños son muy flexibles y se adaptan a las diferentes situaciones de manera rápida y fácil. Son capaces de vivir a la vez en la realidad y en el mundo imaginario. Y pueden fácilmente pasar de uno al otro. Así que pueden mantener la magia de las sorpresas y las incógnitas de la Navidad y a su vez ser cómplices y sumarse a comprar algunos regalos y ayudarnos a pensar obsequios para las personas más próximas. Es decir, se puede combinar la magia de cada adolescente sin necesidad de crear según que tipo de expectativas en ellos.

       

      El mejor consejo es seguir el ritmo de cada niño y niña, ya que ellos van marcando el momento y la cantidad de respuestas que quieren oír. . El objetivo es que la información esté disponible siempre que lo necesiten., sin imposiciones, ni verdades absolutas, pero manteniendo con humor e ingenio la magia de este momento del año que entre todos seguimos transmitiendo de generación en generación.
       
      Muy felices fiestas navideñas para todas las familias y una feliz entrada en el nuevo año.

       

       

      Marta Portero
      Psicóloga
      Doctora en Neurociencias
      @martaportero3

       

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