Semillas de atención, la práctica de mindfulness con niños

Minfulness con niños

      El origen de mindfulness  

      A finales de los años 70, el Dr. Jon Kabat-Zinn, del Centro médico de la Universidad de Massachusetts, desarrolló un programa de Mindfulness orientado a reducir el estrés y a mejorar la resiliencia.

      Jon Kabat-Zinn trajo al ámbito hospitalario una práctica monástica tradicional, como es la meditación budista, que nació para aligerar el sufrimiento humano. Desde entonces, miles de personas han seguido el programa de MBSR (Mindfulness Based Stress Reduction o Reducción del estrés basado en mindfulness) para reducir la ansiedad y el estrés y combatir el dolor crónico.

      Los últimos descubrimientos de la neurociència aseveran que la práctica continuada de Mindfulness puede llegar a transformar el cerebro de una persona.

      Los beneficios de Mindfulness se ponen en evidencia en tres ámbitos:

      • Salud y bienestar personal: reducción del estrés y de la ansiedad, prevención de la depresión y, por lo tanto, aumenta la salud.
      • La calidad del trabajo: al aumentar la atención, disminuyen los errores. Aumenta creatividad, la conciencia en la toma de decisiones, mejora de la concentración.
      • En la calidad de las relaciones: al aumentar la empatía, disminuye la agresividad y facilita las relaciones de colaboración.

       

      Qué es mindfulness?

      Podríamos decir que Mindfulness es la conciencia especial que surge cuando prestamos atención, de forma deliberada, al momento presente y sin juicios. Sin dejarnos traer por cómo tendría que ser, aquello que está sucediendo, y estante en cómo es realmente.

      Habitualmente, nuestra mente vaga, sin orientación, saltando de una imagen a otra, de unos pensamientos a otros, y de un tiempo a otro. Aun así, buena parte del tiempo, funcionamos mecánicamente, con el piloto automático encendido, sin conciencia del que estamos haciendo o experimentando. Mindfulness, o conciencia plena, nos ayuda a darnos cuenta (sin dejarnos arrastrar por ella) de la propia actividad interna (sensaciones, emociones, impulsos, pensamientos) que se está experimentado en el momento presente, ayudándonos a reducir la divagación de la mente.

       

      Minfulness con niños

       

      Mindfulness y los niños 

      Uno de los principales beneficios de la práctica de Mindfulness es la mejora de la capacidad de atención. No podemos olvidar que la atención juega un papel fundamental en el aprendizaje de los niños. Hay evidencias científicas que afirman que el aprendizaje, la atención y la memoria están influidos por las emociones. Es por todo esto que, también, el Mindfulness es una práctica adecuada para introducir en niños y adolescentes.

      El objetivo de  introducir esta práctica entre los mas pequeños es cultivar y potenciar la capacidad de focalizar la atención para que tomen conciencia de las emociones y las sensaciones corporales que los acompañan, instante detrás instante. La práctica del Mindfulness les ayuda a mantenerse conectados y arraigados al presente, a la vez que les facilita herramientas para identificar y regular las emociones, ayudándolos a desarrollar la inteligencia emocional.

      Hay evidencias científicas que la práctica de Mindfulness es adecuada en niños que sufren TDHA, puesto que mejora su la capacidad de atención. También, mejora el rendimiento académico y la empatía, y disminuye la agresividad.

      Si queremos que los niños sean más conscientes y estén más presentes, hace falta que tanto los maestros, como educadores e, incluso, los progenitores practiquen esta forma de estar presentes. La mejor forma de transmitir el Mindfulness es encarnándolo, puesto que los niños hacen aquello que ven, imitando la conducta de los adultos.

      La práctica del Mindfulness no se tiene que imponer y se puede practicar con niños a partir de los 4 años. La mejor manera de introducir la conciencia llena en los niños es como un juego que los permite compartir y experimentar sin caer en la competitividad. Por ejemplo, juegos de atención que se pueden practicar de camino a la escuela (recordar cinco cosas que vemos mientras vamos a la escuela; encontrar objetos de un determinado color; traer la atención a las sensaciones: el viento, la caricia del solo, el sueño, la hambre, etc.).

      En la escuela, es interesante introducir pequeñas cápsulas de atención que se pueden aplicar a lo largo del día. Por ejemplo, unos momentos de atención a la respiración, por la mañana, al llegar a clase y al terminar la jornada escolar. Por la mañana, esta pequeña pausa, ayudará al Niño a focalizar la atención y, antes de irse a casa, le permitirá tomar conciencia de cómo se siente y cómo ha sido y ha terminado el día. La práctica de la regulación emocional puede acontecer una herramienta de gran utilidad en aquellos momentos que el niño, sea por la causa que sea, se desborda emocionalmente.

      Como instructora y persona comprometida con la práctica de Mindfulness os invito a introducir esta práctica en vuestro día a día. Vivir en un estado de plena conciencia significa estar abiertos a la vida. Vivir en un estado de atención llena es abrazar la vida y encontrar un espacio para crecer.

       

      Pilar Viciana
      Formadora i asesora personal i en dol
      Instructora acreditada en reducción del estrés a través del mindfulness (MBSR)
      Counselling integrativo-relacional de duelo y pérdidas.

       

      Font foto de capçalera
      Font de la segona foto

       

      Categories: Blog, Blog, Fills, Hijos, Psicologia infantil, Salut